Restaurante Azurmendi (Lezama – Vizcaya) [1]


Tres merecidas estrellas Michelín tiene este paraíso de la gastronomía. fartucate.net
Vamos con el menú que degustamos, que es difícil de explicar a pesar de la “sencillez”.
Para empezar nos recibieron con un txakoli excelente que no tiene acidez. Seguimos con Pan y jamón. CaipiriTxa. Anchoa sazonada en casa. Original y sabrosa.
Ya en el restaurante: Avellana (rellena de foie), cacahuete, almendra y hoja de setas, texturas de pastelería y bombones. Originalidad y sabores pleno.
Restaurante AzurmendiContinuamos con: huevos de nuestras gallinas cocinado a la inversa y trufado. El caldo inyectado en la yema a 75º con lo que la cocción se hace de dentro hacia fuera.
Vamos acompañando con dos txakolis de la casa extraordinarios (y no nos gustaba el txakoli). El G22 es joven. El 42 tiene dos meses de barrica y se nota. Muy buenos y elaborados en la propia Bodega, Gorka Izagirre.
Siguiente plato Bloody “Mar” copa con jugo de oricios y tosta con los oricios y puerro.
Seguimos con Ostra al pil pil vegetal con ortiguillas y algas. Sabor a mar a tope con una ostra carnosa y gruesa. Espectacular por la textura y la carnosidad.
Aquí llegamos al cantábrico, Bogavante asado y descascarillado sobre aceite de hierbas y meloso de cebollino . La arbequina marida perfectamente con el Bugre.
Esto es rizar el rizo: Cenizas Foie-gras la brasa. Sabor a foie-gras aromatizada de cenizas. Que cubre el foie-gras casero.
Chipirón asado en su jugo y espumoso de su tinta. Jugamos con el chipiron como si fuera tagliatela.
Croqueta casi licuada de tinta de chipirón.
Plato sublime: estofado de salazones; vegetales, anchoas e ibéricos. Reducción de manitas con espárragos verdes y chalotas, una maravilla. Con bolas de Idiazabal.
Cambiamos a pescados: salmonete limpio y sin espinas con cama de Txangurro y coliflor. Mezcla maravillosa.
Acompañamos con un vino excepcional Castillo de Monjardin chardonay reserva 2008. Espectacular
Aves: Pichón, deuxelles y trufa. Sabor a trufa y pichón en su punto, acompañado de laminas de trufa y champiñones. Los amantes de la trufa se relamen.
Aquí acompañamos de un Baigorri Reserva 2006.
Llegamos a los dulces: Croissant seco de frutas rojas y cremoso helado de queso y romero. Sin palabras.
Continuamos con Manzana al txakoli pero diferente. Manzana de chocolate rellena de manzana.
Y llegamos al final del menú, Frutos rojos, tofee y almendras con helado de cerezas amargas.
Café e infusiones y Petit fours para acompañar: surtidos de macarrón, bombones y mignardises. Esto acompañado con un Txakoli, Arima, vendimia tardía.
Simplemente una experiencia de vida. Maravillosa la comida y el servicio sin palabras. Todo un equipo joven, dinámico y perfectamente sincronizado con un gran director de orquesta, Eneko Atxa, que nos regala productos de la zona con una elaboración sublime.

A.Z.

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