El Corral del Indianu – Arriondas (Asturias) [2]

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fartucate.netNueva visita a este templo de la gastronomía asturiana y de nuevo satisfacción plena tanto por el trato recibido como por la maravillosa cena que pudimos disfrutar, elaborada por el chef y propietario de este restaurante, José Antonio Campoviejo, sin duda uno de los mejores cocineros de España y un gran embajador de Asturias en muchos lugares del mundo.

Entrar en el restaurante El Corral del Indianu ya te produce un respigo interior por las buenas vibraciones que sientes nada más pasar la puerta. La decoración, el ambiente, el olor… todo transmite y te hace percibir una señal que indica que vas a pasar una velada mágica y muy agradable. Si además te recibe su jefa de sala, Yolanda Vega, compañera de Jose Campoviejo, una mujer encantadora y una gran profesional, parece del todo imposible que nada pueda salir mal, como así fue.fartucate.net

Éramos solo dos y en esta ocasión cenamos en el comedor interior, ya que el tiempo todavía no permite cenar en la maravillosa terraza de la que dispone este local. Mesa amplia y muy cómoda, muy bien vestida y equipada, destacando su cubertería, variando a modo de juego sus colores con cada plato de forma simpática y original.

No queríamos un menú completo para no cenar demasiado, así que nos dejamos aconsejar por Yolanda y comenzamos la cena muy bien atendidos por Alejandro, otro de los grandes profesionales de la casa.

Primer lujo con una de las últimas creaciones de Campoviejo, las Perlas del Eo que algunos bautizaron como “ola oceánica” que tuvimos la suerte de ver cómo la preparaba en el I Clinic Gastronómico de Minicocina que organizó en Oviedo Fenicia Marketing Gourmet, con motivo del X Campeonato de Asturias de Pinchos y Tapas.fartucate.net

Se elaboran con un guiso tradicional con Ostra del Eo y su verdura pochada, que posteriormente se licúa, hornea en forma redonda y se congela a -36 grados, para cubrirlo con una manteca de cacao que cristaliza automáticamente. Luego, al descongelar el núcleo, la capa de manteca de cacao queda totalmente sólida y el interior completamente líquido. Se toma de un bocado y la sensación al romper en boca, tanto de texturas como de sabores, es antológica, notándose el sabor elegante y profundo de la ostra, la fuerza del mar y el pequeño contraste de la verdura pochada y la fina capa de manteca de cacao. Una genialidad más de este “monstruo” de la cocina que consigue conquistar hasta a los que no les gustan las ostras.

Croquetas de jamón ibérico. 

fartucate.netTan buenas como siempre. El bechamel semifluido, sabor intenso, rebozado integrado y entrada en boca gloriosa.

Macarón de maíz y Sabadiego de Noreña.fartucate.net

Otro clásico de la casa. Textura perfecta y sabor del Sabadiego perfectamente atenuado, logrando un bocado equilibrado y muy agradable, algo que no es fácil pues recordemos que el sabadiego es un híbrido entre chorizo y morcilla, una maravilla todavía poco conocida que tiene un sabor bastante potente.

Bombón de Cabrales con chocolate blanco.fartucate.net

Una de las creaciones de más fama de José Antonio Campoviejo y cuyo sabor no se puede creer hasta que no se prueba. Puede parecer una combinación absurda por los contrastes de sabores y texturas, pero es una auténtica delicia, que como pasa con las Perlas del Eo y las ostras, sorprende y gusta incluso a los que no pueden con el queso Cabrales.

fartucate.netJunto a los citados aperitivos nos sirvieron una Mantequilla de Tineo, con un aroma y un sabor espectacular, aunque un “peligro”, porque pusieron demasiada cantidad y es difícil resistirse a esos trozos de pan untados con esta exquisitez.

Ensalada de lechuga, tomate y cebolla. fartucate.net

Con una emulsión de lechuga en el fondo del plato y un agua gelificada de tomate, aderezado con una crema fría de vinagre de sidra. Producto muy fresco y de gran calidad, plato perfecto para separar entrantes y los platos más elaborados.

Espárragos blancos y verdes con jugo de hierba y mandarina.fartucate.net

Espárragos de “champions”, frescos, sabrosos y de textura uniforme. El jugo de hierba, ligeramente acidulado, y la mandarina, combinan con sutileza dando resultado a otro plato aparentemente sencillo pero que tiene su toque genial y que se magnifica con la excepcional calidad del producto utilizado.

Salpicón de bogavante y centollo con sus corales ligados.fartucate.net

“Sin trampa ni cartón”, es lo que su nombre indica, con presencia abundante de centollo y bogavante, hecho en su punto y bien aderezado con un jugo ligado de sus corales y algas. Riquísimo.

Guisante lágrima con gamba roja de Palamós.fartucate.net

Decir cuál es el mejor plato que cenamos entre tanta maravilla es muy difícil, pero es que lo de estos arbeyos fue “galáctico”. Nunca comimos guisantes con esta textura. Primera sensación al dente que se deshace en la boca tras morderlos, inundándola de sabor y si quedar un solo pellejo. La gamba igualmente deliciosa, con su característica carne fina, firme y muy sabrosa. El jugo yodado también fantástico, presentación sencilla pero de las que te hacen brillar los ojos,…. un platazo.

Atún de Almadraba en escabeche de cítrico. fartucate.net

Braseado, con ajo negro, zanahorias encurtidas y ajo de oso. Trozos procedentes de un atún de 75 kilos, hecho en su punto perfecto, con una textura suave y delicada que se disuelve en la boca dejando un sabor infinito que incluye un toque ahumado sublime. ¡Tremendo!.

Las emociones de la leche.fartucate.net

Estábamos totalmente llenos pero no pudimos resistirnos a probar este postre. Un cremoso helado de leche asada con merengue seco. Muy rico y digno colofón a una espectacular cena en la que no faltaron los dulces, unas barras de merengue seco y otras de chocolate, para acompañar los cafés.fartucate.net

Para beber escogimos un Pétalos del Bierzo 2013,fartucate.net vino ecológico, al que la prestigiosa guía Parker le ha otorgado 92 puntos, los mismos que la guía Peñín. 95% Mencía, 2% Alicante Bouschet y otras, con crianza de diez meses en barrica de roble francés. Vino con cuerpo medio y a la vez muy suave y con larga persistencia. Un gran vino.

Como anécdota que no podemos dejar de contaros, en una mesa cercana a la nuestra se encontraba cenando un joven con aspecto de turista extranjero, dándose un auténtico “homenaje” cenando el menú degustación con sus catorce platos y el correspondiente maridaje. Cuando se fue, no pudimos resistirnos a preguntar por él y nos dijeron que era un chico de Grado (casi acertamos), hijo de los propietarios de una sidrería de la citada localidad asturiana, que estaba celebrando su 20 cumpleaños y que había pedido a sus padres como regalo esta cena. Una pena no haber podido hablar con él, porque nos encantó ver a un chico tan joven disfrutar y dar valor a la buena cocina, muy lejos de los gustos habituales de la mayoría de la gente de su edad.

fartucate.netAl finalizar la cena tuvimos la suerte de tener una amplia sobremesa en compañía de José Antonio Campoviejo, un “genio loco” como el mismo se define en su página web de forma irónica y divertida. Una “divina locura” en un incansable trabajador con el que siempre es muy interesante y muy divertido conversar. Persona entrañable que transmite su pasión por la cocina con entusiasmo y a la que una constante inquietud combinada con su indudable capacidad y maestría, le hace seguir innovando para dar origen a nuevas creaciones. A Campoviejo se le ve feliz, haciendo lo que le gusta, en su tierra, en su casa, para su gente y para todos aquellos que quieran disfrutar de uno de los mejores restaurantes que conocemos, situado en un pueblo hermoso, Arriondas, en una de las zonas más interesantes de Asturias por su estratégica situación, como ya os contamos en su día en el capítulo que dedicamos en la serie “Asturias Gastronómica del Siglo XXI”

fartucate.netNo podíamos irnos de El Corral del Indianu sin llevarnos un par de cajas de sus bombones de chocolate blanco con cabrales y chocolate con leche con sabadiego, que tiene a la venta para llevar y que son una auténtica obra de arte y una exquisitez, como ya os comentamos antes.fartucate.net

En resumen, una sensacional cena de las que no se olvidan en mucho tiempo, atendidos por personal muy amable y muy cualificado, en un restaurante en el que como decíamos al principio, todo ayuda para pasar una velada más que agradable. La estrella Michelín y los dos Soles Repsol que atesora son más que merecidos. Repetiremos visita pronto, cuando el tiempo ya permita comer o cenar en su terraza, que nos tiene enamorados.

M.M.

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