Madrid

Madrid


Restaurante Esbardos – Madrid

fartucate.netSituado en el madrileño barrio de Salamanca, en el número 4 de la calle Maldonado (semiesquina Serrano), el restaurante Esbardos está especializado en cocina asturiana, utilizando producto de la máxima calidad en los platos tradicionales asturianos, lo que ya le ha valido contar con un Sol de la prestigiosa Guía Repsol.

fartucate.netInaugurado en 2012 por los mismos dueños que el restaurante El Oso, Esbardos (oseznos en asturiano) cuenta con un amplio y confortable local decorado con toques modernistas. Además de la carta del comedor, ofrece una carta específica de barra, donde se pueden degustar medias raciones o tomarse una copa en un ambiente agradable.

Éramos cuatro a comer un día de semana, dos de ellos con ganas de comida asturiana pues llevaban tiempo fuera de España y no volvíamos a Asturias hasta el día siguiente. La elección del restaurante no pudo ser mejor, recomendación de Iván de la Plata que nunca nos falla.

fartucate.netDe aperitivo nos pusieron un pastel de queso Cabrales. Estaba rico pero demasiado rebajado y muy suave para nuestro gusto, sin notarse para nada la potencia y el sabor del Cabrales.

Croquetas caseras.fartucate.net

Bien elaboradas, bechamel cremoso, rebozado fino y buen sabor. No llegan al sobresaliente porque tenemos el listón muy alto con las croquetas.

Anchoas del Cantábrico.fartucate.net

Anchos de buen tamaño que limpian y filetean a mano en el propio restaurante, de altísima calidad y sobre un excelente aceite. Sobresalientes.

Verdinas con Rape.fartucate.net

Plato difícil de encontrar incluso en Asturias, ya que la producción de esta variedad de fabes es pequeña y casi exclusiva de Asturias y zonas colindantes de Galicia y Cantabria, con lo que apenas se cubre la demanda en estas zonas. Encontrarlas en Madrid, tan bien preparadas y a un precio más que asequible, es todo un lujo. Cocidas a la perfección logrando una textura sublime, conservando ese sabor verde tan particular que poseen y absorbiendo, tanto les fabes como el caldo, el sabor del rape fresco, de calidad y con abundante presencia en el plato. Genial.

Fabada Asturiana.fartucate.net

Al nivel de las mejores fabadas que hemos tomado. Fabes de calidad, buen tamaño, todas enteras y en su punto de cocción idóneo. Buen compango, bien integrado su sabor en todo el plato, con un caldo con buena densidad. Fabada potente y creemos que con el compango poco o nada desgrasado. Muy buena.

Tanto de las verdinas como de la fabada sirven medias raciones, que son un plato más que suficiente para una persona si se toman unos entrantes como en nuestro caso, que no nos quedó sitio para el postre aunque con el café nos sirvieron unas tejas muy ricas que no pudimos dejar de probar.fartucate.net

Sierra Cantabria 2012, un excelente tinto rioja crianza que tenían a un precio razonable, fue el que escogimos para acompañar una estupenda comida.

sierra cantabria - esbardosBuena bodega pero sin presencia asturiana, lo que sugerimos deben corregir y meter alguna referencia de Cangas del Narcea, que nunca debe faltar en un restaurante Asturiano, pues son vinos con una calidad ya demostrada y que pueden perfectamente competir con los que ofrecen en su carta.

Croquetas, anchoas, media de fabada, tres medias de verdinas, cuatro cafés, una botella de agua y una de vino, más los 10€ que nos cobraron por el pan y el aperitivo, total 112€, lo que supone 28€ por persona, precio muy bueno teniendo en cuenta lo que comimos, la calidad del local, servicio y la zona de Madrid en la que se encuentra.

M.M.


La Penela – Madrid

fartucate.netCon sus inicios en el año 1989 cuando María Barallobre y su esposo, Antonio Simón, abrieron un pequeño restaurante en las afueras de Betanzos, La Penela cuenta en la actualidad con un restaurante en la plaza de María Pita de La Coruña, y dos en Madrid en las calles Infanta Mercedes y Velázquez.

Se trata de una empresa de carácter familiar, que ofrece en sus establecimientos elaboraciones tradicionales de la cocina gallega y que además cuenta con explotaciones agrícolas propias para el cultivo de patatas y otras legumbres y una bodega para la elaboración de un vino albariño de alta gama que aún no empezaron a comercializar.fartucate.net

En esta ocasión fuimos al restaurante de la calle Infanta Mercedes, en Madrid, al lado de la Plaza de Castilla, donde tienen un local con dos plantas que incluye tres salones y dos comedores privados, todos exteriores con grandes ventanales, con decoración minimalista y muy bien equipados. Un lugar agradable y atendido por personal profesional y muy amable. Éramos cinco a cenar un día laborable de finales de diciembre y había bastante gente.fartucate.net

Comenzamos probando su empanada gallega y el inicio no pudo ser mejor. Recién hecha, hojaldre con el tono crujiente justo y el relleno de atún jugoso y con muy buen sabor.

Tortilla de Betanzos. fartucate.net

Su fama es más que merecida. Hecha con patata de calidad, cortada en láminas finas con el punto de fritura perfecto, ligeramente crujiente. Huevos también de calidad y muy poco hecha como se puede ver en la imagen que acompaña este texto.

Ternera Asada La Penela.fartucate.net

Carne de altísimo nivel, tierna, jugosa –se deshace sola en la boca- y con un sabor fantástico. La salsa más que rica y para estar “mojando pan” tres días.

Filloas con Crema al Caramelo. fartucate.net

Postre muy rico, del que solo pedimos uno para todos por probarlo, ya que estábamos muy llenos y no teníamos sitio para más.

Para beber optamos por un tinto rioja crianza de calidad que nunca falla, La Montesa, que tenían a un precio aceptable.fartucate.net

Por supuesto en su carta ofrece también Pulpo A Feira, mariscos y pescados según disponibilidad diaria en lonja y Callos a la Gallega entre otros platos, que habrá que ir probando en ocasiones futuras.fartucate.net

Raciones muy abundantes y precios muy asequibles como podéis ver en la factura, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un restaurante con buenas instalaciones y muy bien equipado.

M.M.


Restaurante Viridiana – Madrid

fartucate.net“40 años oficiando una cocina ajena a la veleidosa veleta de la moda: sabrosa, rotunda y a contratiempo”. Así se describe en el titular de su página web el restaurante Viridiana, que comandado por su chef y propietario Abraham García, es uno de los restaurantes más peculiares de Madrid, con un nivel de cocina alto, lo mismo que sus precios, y con algunos “pequeños errores” impropios de un restaurante como este.

Abraham García es todo un personaje, dicharachero, cercano y amigo de las grandes frases, algunas muy originales, otra simpáticas y otras algo exageradas.abraham García

“¡Bienbebidos!”, “Pasen… y coman”, “Un viaje al corazón del sabor”, “Si aceptamos que la mesa es un viaje al placer, la carta es el mapa, devórela”, son algunas de las frase que podemos leer en su web o en la carta. Una carta que define como “breve y trufada a diario con las irresistibles tentaciones que me brindan los mercados que matutinamente visito”. También tiene su frase para definir la decoración de su local, “con velados espejos para que dupliquen la felicidad de los comensales, óleos con clase, y ese ambiente íntimo y acogedor que caracterizó siempre a las tascas ilustradas.”comedor viridiana

Y no falta una original frase para definir los libros que tiene publicados, “Comed y leed todos de mí, cuarteto de títulos que no me deshonra” y tampoco faltan las referencias al vino, “hay grandes vinos, pero los hay mejores”, “sobre el mantel le espera una apasionada carta de amor: de amor al vino, un selecto racimo de marcas de todo el orbe, que el mundo es un viñedo”.fartucate.net

En fin, todo un personaje que fue muy interesante conocer pero para el que nosotros también tenemos una frase referente a nuestra visita a su restaurante: “Qué bien comimos y que poco contentos salimos”, frase que define las sensaciones de una cena, que si bien fue buena en lo que a nivel de los platos se refiere, perdió la calificación de sobresaliente por “pequeños detalles” que ahora comentaremos.

Tres comensales ubicados en el comedor de la planta inferior, pequeño y con mesas igualmente reducidas, con espacio para casi nada -algo muy habitual en Madrid- muy cerca unas de otras, siendo necesario hablar muy bajo para que no se entere todo el comedor de lo que hablas.comedor planta inferior viridiana

Recibidos en primera instancia por un camarero que nos entrega las cartas, para que a continuación llegue el chef y dueño del restaurante, el citado Abraham García, y nos recite todo lo que hay fuera de carta, adornado con historias rocambolescas divertidas e incluso interesantes, con citas históricas y frases impactantes, por lo que a veces resulta complicado entender bien lo que ofrece.

Un poco abrumados por el “mitin” y después de escoger el vino, pedimos al amable pero impaciente camarero -vino dos veces a preguntar cuando todavía estábamos mirando la carta-  lo que queríamos cenar, sin que en ningún momento valorarse lo que estábamos pidiendo y sin darnos consejo alguno sobre el evidente exceso de comida que a la postre resultó que pedimos.

Entre tanto seguíamos escuchando a Abraham recitar su discurso a otras mesas e incluso se paró en varias ocasiones a hablar con nosotros antes de que nos trajesen la comida y mientras degustamos los entrantes, lo que nos sirvió para enterarnos un poco más de lo que estábamos comiendo, porque el camarero que nos sirvió, tres veces que le preguntamos por algún componente del plato, tuvo que ir a preguntarlo a la cocina. Un restaurante en el que difícilmente se baja de 80€ por persona, lo menos que se puede pedir es que el camarero conozca los platos, no basta con ser amable.

fartucate.netComenzamos con un espectacular aperitivo invitación de la casa, y decimos espectacular porque más que un aperitivo parecía un primer plato. Salmorejo con fresas y arenque, acompañado de pepino, alcaparras, melón, endivia roja, lechuga, higo, morcón ibérico y corazón de calabaza. Todo fresco y de primera calidad. El salmorejo quizás demasiado dulce pero eso ya es cuestión de gustos. El tamaño del plato lo podéis ver en la imagen.

Ensalada de Langostinos de La Marisma, con verduras y  Chips de coco.fartucate.net

Los langostinos muy buenos pero demasiada presencia de cítricos que anulaba todos los sabores.

Foie de pato sobre pan de vainilla.

Con chutney de manzana, ruibardo, almendras y tiras de piel de naranja. Foie de calidad que mezclado con el resto de ingredientes del plato que os hemos citado, logra un sabor sublime. Nos lo sirvieron acompañado de una copa de Sauternes, un vino dulce francés de la región del mismo nombre, dentro de la zona vinícola de Burdeos, perfecta compañía para este plato.

Risotto con trufa blanca.fartucate.net

Hecho con arroz italiano con un año de curación que no sirve para cocinarlo de forma tradicional pero que es ideal para risotto. Cremoso, punto perfecto, con sabor a nata que mezclado con la trufa blanca y con un buen aceite de oliva virgen extra, logra un sabor increíble. El problema es que cada plato da para comer dos o incluso tres personas, algo que nos debían haber advertido cuando lo pedimos. Dejamos más de la mitad en cada plato y ni el camarero que lo retiró ni Abraham que desde ese momento no volvió a aparecer, se dignaron a preguntarnos por qué habíamos dejado tanto. Un muy mal detalle impropio de un restaurante de este nivel.

fartucate.netMerluza de pincho a la plancha con verduras a la parrilla, ajoblanco y  salmorejo de tomate asado.

Merluza fresca, muy buena y perfectamente planchada. Las verduras igualmente excelentes. Un plato perfecto.

fartucate.netNo pudimos con postre pero nos sirvieron unos dulces muy ricos para acompañar el café.

fartucate.netDe su escasa oferta de vinos, todos de calidad y muy caros, escogimos un A Teixa 2013, un blanco Ribeiro elaborado por Luís Anxo Rodríguez Vázquez con uva Treixadura y una aportación muy pequeña de Godello y Albariño. Un gran vino.

fartucate.netEn resumen, si nos hubieran orientado en las cantidades y con un camarero un poco más profesional, estaríamos hablando de una cena excelente, a pesar del precio que pensamos es algo elevado para un restaurante con buen producto y buena cocina, pero con unas instalaciones poco cómodas y un servicio muy mejorable.

Está muy bien presumir de forma irónica de precios caros, como hace Abraham en sus presentaciones o con frases que aparecen en la carta como “y otros pescados de hoy igual de caros”, pero eso debe ir acompañado de personal más preparado, mesas más cómodas y evitar malos detalles como los que hemos comentado.

M.M.


Restaurante La Máquina de Chamberí – Madrid

fartucate.netEl restaurante La Máquina de Chamberí es uno de los catorce restaurantes que el grupo La Máquina tiene en Madrid, nada que ver, por cierto, con el restaurante La Máquina de Lugones.

Ubicado en la calle Ponzano, una de las calles gastronómicas de moda en Madrid, que cuenta con muchos locales para tomar vinos y cañas, bares de tapas y diversos restaurantes, todos ellos de nivel medio alto aunque con precios bastante diferentes dependiendo del local en el que se entre.

Tras tomar unas cañas y un cuarto de camarones (quisquillas) en El Doble, una taberna con un encanto especial, lugar de encuentro de los habituales del barrio y amantes de la cerveza Mahou de caña que tiran de forma inmejorable, nos dirigimos al restaurante La Máquina de Chamberí donde teníamos mesa reservada para cenar tres personas.MAQUINA CHAMBERI

Tras atravesar la zona de barra y mesas altas que estaba llena a rebosar (era un viernes), nos ubicaron en el comedor del fondo que también estaba totalmente lleno. Mesas amplias, cómodas y con separación entre mesas adecuada, algo poco habitual en Madrid. Menaje correcto y decoración moderna, poco cargada y sencilla.

fartucate.netMientras mirábamos las cartas nos sirvieron un plato con chistorra, abundante y muy rica, invitación de la casa.fartucate.net

Ensaladilla rusa.

Posiblemente lo mejor de la cena. Fresca, sabrosa y muy bien equilibrada.

Degustación de croquetas.

fartucate.netEran cuatro de ibérico, dos de bacalao y dos de queso azul. Estaban cremosas y ricas, quizás la mejor la de queso azul pero tenemos el listón muy alto en lo que a croquetas se refiere, así que no nos enamoraron.

Tarantelo de atún rojo de Barbate a la plancha.fartucate.net

Ligeramente sellado a la plancha, buen punto y muy sabroso, pero en nuestra opinión el Tarantelo no es la mejor parte para comer en tartar o a la plancha, al menos el trozo que nos tocó que tenía una zona “nerviosa” difícil de separar.

Lubina a la plancha.fartucate.net

De calidad pero demasiado hecha y sosa. Una pena pues era un buen pez muy fresco que en la cocina no han sabido tratar.

Lenguado a la plancha.fartucate.net

Una excelente pieza mal planchada por el chef de turno. Al igual que con la lubina, estropearon un magnífico pez, que estaba comestible pero no lo bien que podía haber estado.

No tomamos postre pero nos sirvieron con el café unos dulces.fartucate.net

Una pena pues como digo el producto es bueno y el precio aceptable para ser Madrid y en la calle Ponzano. Con mejor trato de la cocina hubiese sido una gran cena.fartucate.net

De su amplia bodega que tiene unos precios razonables, teniendo en cuenta dónde estábamos, escogimos un excelente albariño como es Santiago Ruiz, que sirvieron a buena temperatura y con una buena cubitera con hielo picado para mantenerlo frio.

Buen servicio en general con personal cualificado y eficaz. Precio en general razonable en relación a la calidad del producto y al local y zona en la que nos encontrábamos, con lo que mejorando un poco la cocina pude ser un sitio muy recomendable.

M.M.


Restaurante Sanxenxo – Madrid

fartucate.netfartucate.netfartucate.netSituado en el número 40 de la calle de José Ortega y Gasset, en pleno barrio de Salamanca, se encuentra este elegante y espectacular restaurante, que cuenta con varios comedores, un fartucate.netfartucate.netsalón de entrada muy llamativo y una cetárea igualmente espectacular, que podemos ver bajo nuestros pies al entrar al citado salón de recepción.

No teníamos referencia anterior alguna de este restaurante y tampoco el amable camarero que nos atendió quiso sugerirnos nada en concreto, ya que según sus propias palabras “todo es muy bueno”. No le faltaba razón, al menos en lo que nosotros comimos, todo de primera calidad, perfectamente preparado y presentado sin complicaciones, ya que no se trata de un local especializado en cocina minimalista ni innovadora, siendo su estilo mas bien tradicional.

fartucate.netComenzamos con un aperitivo “gentileza” de la casa consistente en unos mejillones en escabeche caseros, buenos, pero algo escasos de sabor. Entrecomillamos lo de “gentileza” porque si bien no cobran expresamente este aperitivo, en la cuenta aparece un cargo de 4 euros por persona conceptuado como “cubierto”, que supuestamente incluye un trozo mínimo de pan. Nunca entenderemos estas “absurdeces” en restaurantes de este nivel. ¿No queda mucho mejor cobrar un euro más en cada plato sin hacer mención de ello?

fartucate.netfartucate.netComo entrantes disfrutamos de una empanda de bonito sensacional, con hojaldre perfecto de sabor y textura e ingredientes de primera calidad. También genial lo que en la carta llaman “Degustación de Angulas con Huevo”. Un auténtico manjar con angulas de verdad y a un precio muy razonable.

fartucate.netfartucate.netfartucate.netDe plato principal tres pescados diferentes (uno por comensal). Lenguado a la plancha muy digno y perfecto de punto. Merluza a la romana muy buena y rapé con salsa de erizos de mar (pixín con salsa de oricios) exquisito. Los tres muy frescos, servidos a la vez y bien de temperatura.

heladofartucate.netUn helado de turrón muy rico para finalizar y todo acompañado por uno de los mejores albariños que conocemos, Santiago Ruiz, servido a temperatura perfecta.

Éramos tres comensales y pagamos 205€, con dos botellas del citado albariño y cafés, que dado el importe de la comida hubiese sido un detalle invitar a los cafés u ofrecer un chupito, pero se limitaron a ponernos unos dulces parecidos a las tejas que aunque estaban ricos, ya no nos entraban.

De todas formas, teniendo en cuenta el local, la zona de Madrid en la que estábamos, la calidad de lo que comimos y bebimos y el servicio, el precio no es exagerado y salimos muy satisfechos de la cena en todos los aspectos.

M.M.


Restaurante Muñagorri (Madrid)

fartucate.netCocina de Pedro Muñagorri, propietario de este Restaurante Gastro Bar como a él le gusta llamarlo, que se inició en la cocina vasca en restaurantes como La Casa de Nicolasa en San Sebastián y el Zeria de Fuenterrabía, pasando por otros locales de Madrid y el anterior Muñagorri que tenía en Las Rozas, hasta el actual ubicado en pleno Barrio de Salamanca, en la calle Padilla y frente a otro sensacional local, la marisquería El Cantábrico.

Tfartucate.netiene una zona de barra con mesas y taburetes altos y un comedor estilo tradicional. Optamos por lo primero, y estuvimos muy cómodos ya que las mesas son amplias y los taburetes cuentan con respaldo.

fartucate.netEmpezamos bien la cena, pues aceptamos la recomendación del camarero que nos atendió para elegir el vino, Raíz, un Ribera de Duero Crianza 2010, que encajó a la perfección con lo que comimos.

Sopa de pescado al estilo tradicional Donostiarra (merluza y rape), pura crema y muy sabrosa, que fue un entrante perfecto para entrar en calor.

Pimientos riojanos con ventresca de bonito y cebollino. Altísima calidad en todos sus ingredientes.

fartucate.netfartucate.netRevuelto de Wakame, Salicornia y huevas de oricio con el huevo batido casi crudo. Una auténtica exquisitez la combinación del Wakame, el alga de moda al que se le atribuyen incluso beneficiosas propiedades nutricionales y que tiene un sabor suave y una textura muy agradable, la Salicornia, conocida también como “espárrago de mar” que tiene un intenso sabor a sal, y las riquísimas huevas de oricio (erizo para los madrileños). Quizás ligeramente mas hecho estaría mejor, ya que al estar tan crudo el huevo batido, es casi una sopa.

fartucate.netfartucate.netFinalizamos con un magnífico chuletón de vaca vieja (allí lo llaman por su nombre no como en muchos restaurantes que lo llaman buey cuando no lo es), acompañado de una guarnición de pimientos del piquillo de navarra confitados, también muy buenos.

Total para tres comensales con cafés y chupitos de Baines invitación de la casa, 117€. Precio muy bueno teniendo en cuenta la calidad de lo que comimos y bebimos y la situación del local.

M.M.