Valladolid

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Restaurante La Pedriza (Valladolid)

fartucate.netAsador tradicional situado en el centro de Valladolid, especializado en asado de cordero lechal, que cuenta con un agradable comedor decorado también de forma muy tradicional y elegante.

Acudimos un sábado a comer ocho personas, con reserva anticipada imprescindible ya que estaba totalmente lleno.

fartucate.netfartucate.netOptamos por pedir la comida típica del lugar que comenzamos con unos entrantes a base de pimientos, torreznos y morcilla de arroz. Bien los pimientos, muy rica la morcilla y espectaculares los torreznos, recién hechos, muy sabrosos y con una textura perfecta. Lástima que sean tan indigestos si se abusa de ellos.fartucate.net

Como plato principal cordero lechal asado, que además de estar en su punto perfecto era lechal de verdad. Jugoso, tierno y con un sabor alucinante y duradero y acompañando de una estupenda ensalada con ingredientes muy frescos y de primera calidad.

fartucate.netRenunciamos al postre, no podíamos más, así que nos fuimos directamente al café.

De bodega un “vinazo” tinto Rivera de Duero, Pago de Carraovejas crianza 2011. Espectacular, con un sabor potente y carnoso pero equilibrado, que permanece tiempo en boca y sin embargo resulta muy dócil y fácil de beber. Maridaje perfecto con este tipo de comida. Eso sí, a 35 euros la botella.

Servicio en general aceptable, teniendo en cuenta el lleno absoluto y lista de espera que había y precio ajustado a la calidad del producto (no es barato), pero como siempre decimos lo bueno cuesta.fartucate.netfartucate.net

Como curiosidad final, contaros la explicación que allí conocimos, del por qué ahora cualquier época es buena para comer lechazo:

Antiguamente los mejores meses eran de enero a mayo o junio y desde octubre a diciembre. Los meses estivales había menos producción, pero actualmente a las ovejas se les controla mejor la gestación.
Un sistema muy corriente y natural es el llamado “El Delantal”, el cual consiste en poner un trozo de lona al carnero atado al cuerpo, colgado debajo de la barriga de manera que al montar a la oveja el trozo de lona no le deja cubrirla. Así de sencillo. De ésta manera se atiende a la exigencia del mercado según las épocas.

M.M.