Segovia

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Mesón José María – Segovia

fartucate.netSituado en pleno recinto histórico de Segovia, junto a la plaza Mayor pero un poco separado del famoso acueducto, el Mesón José María es una de las mejores opciones para disfrutar de la cocina clásica Segoviana y por supuesto de su popular cochinillo asado. Su ubicación y su relativamente corta historia -abrió en 1982- le hace ser menos conocido que el Mesón Cándido del que ya publicamos crónica en abril de 2015.fartucate.net

Cuenta con un mesón-bar como recepción y varios salones comedor de distintos tamaños y con decoraciones diferentes, todo dirigido por José María Ruiz y sus hijos Rocío y José María y una amplia plantilla de profesionales que entre sala y cocina superan los sesenta.

fartucate.netJosé María Ruiz es además el fundador y propietario de los vinos del “Pago de Carraovejas”, un excelente Ribera del Duero que armoniza a la perfección con los platos de su cocina y que proceden de una plantación de 160 Ha de las variedades Tinto Fino, Cabernet Sauvignon y Merlot, que tiene la bodega ubicada en el centro de la propia finca. Nosotros probamos un 2014 de autor que sólo ofrece en su restaurante. Un vino elaborado con 85% Tinto Fino, 10% Cabernet Sauvignon y 5% Merlot, con 12 meses de barrica y embotellado en abril de 2016. Una auténtica maravilla y a un precio muy por debajo de su valor real.fartucate.net

Cuatro comensales, un martes normal de diciembre con la casi imprescindible reserva anticipada porque siempre está lleno, nos situaron en una mesa amplia y cómoda donde nos atendieron con una rapidez exagerada, lo que a veces resulta más incómodo que agradable. Rapidez que además no era tan necesaria pues habíamos pedido mesa para las 15:30h. y por nuestra mesa ya no iba a esperar nadie.fartucate.net

Nos ofrecieron fuera de carta un salteado de setas frescas, pero poco después volvió el camarero para decirnos que se habían terminado. Una pena porque lo que pedimos en su lugar como entrante no fue nada espectacular.

fartucate.netUna vez pedido lo que íbamos a comer y en el corto espacio de espera, nos sirvieron como aperitivo invitación de la casa una cazuela de lentejas. Suaves y muy ricas.

Verduritas tiernas segovianas a la plancha.

fartucate.netRegadas ligeramente con aceite de arbequina y un poco sosas, con el inconveniente de que el aceite se lo llevan -un feo detalle no dejarlo en la mesa- y tampoco ofrecen posibilidad alguna de completar el aliño. Todas las verduras eran frescas y de calidad, destacando los pimientos y los espárragos trigueros en un plato que mejor condimentado hubiese sido perfecto.

Chuletinas de corderito lechal, “Segolechal I.G.P.”.fartucate.net

Punto perfecto, tiernas y muy sabrosas. Ración no demasiado grande, bien acompañada con dos tomates cherry, tres pimientos del Padrón y un poco de calabacín, además de unas patatas fritas que eran lo peor del plato.

Cochinillo asado de nuestra corte y hornada, Denominación Marca de Garantía “Cochinillo de Segovia”.

Plato considerado patrimonio cultural-gastronómico de los segovianos, un auténtico manjar que en la receta popular de la tierra usa como ingredientes únicos el agua y la sal. Son cochinillos cuya edad no supera las tres semanas, con un peso medio de 4,5 kg. en canal y sin eviscerar. Una vez horneado, lo tradicional es trincharlo con un plato, desgrasar su jugo y rectificar el punto de sal para servirlo en puchero de barro, bien caliente y regándolo con su propio jugo.fartucate.net

Estaba exquisito, en su punto justo de cochura y ternura, un asado perfecto basado en un producto de primera calidad, que sin duda es la diferencia entre este y otros cochinillos que se preparan en otros restaurantes de toda España, donde la procedencia y cuidados de cría del animal no están tan controlados.

fartucate.netFinalizamos con una tarta helada al “DYC” de malta, postre muy apropiado después de la copiosa comida, bien presentado y muy rico, notándose con sutileza el sabor del conocido whisky segoviano.

En resumen un buen restaurante en el que su plato estrella y su vino son más que sobresalientes. Trato agradable aunque un poco acelerado y “presionante” en un comedor con decoración clásica y demasiado grande. 

M.M.


Mesón de Cándido (Segovia)

fartucate.netEl restaurante más famoso de Segovia, una ciudad que de por sí merece una visita para disfrutar de sus calles y monumentos. Estamos ante uno de los destinos hosteleros más laureados de Castilla y León, un local emblemático -para sus críticos, venido a menos y caro- que merece la pena probar al menos una vez por la historia gastronómica que le contempla. Nuestra experiencia fue positiva.fartucate.netfartucate.net

El Mesón de Cándido está situado a los pies del Acueducto de Segovia y, por tanto, es lógico que la factura “incluya” la vista a una de los obras romanas más memorables en España. El interior reúne todo el máximo clasicismo de una casa de comidas castellana.

Nos recibió Alberto Cándido, hijo del patriarca, y el trato fue muy amable. Apostamos por una cena contundente. La casa invitó como aperitivo a un plato COCHINILLO-fartucate.netde lomo ibérico y unos judiones de la granja con oreja de cerdo y chorizo. Siempre se agradecen este tipo de detalles. Lógicamente, no pudo faltar el exquisito cochinillo -con denominación de origen-, eje de una velada que rematamos con una torrija de leche caramelizada con helado de chocolate.fartucate.netfartucate.net

El vino, una apuesta segura y que está recogiendo multitud de Mesón de Cándido (Segovia)reconocimientos: Viña Pedrosa, de Ribera del Duero.

El precio acorde con el servicio y la elección de platos.

La vista con el Acueducto iluminado puso el broche de oro. Si tenéis más tiempo, otra buena elección recomendable en Segovia es, sin duda, el restaurante José María.

M.A.